Construcciones más resistentes y montajes más rápidos con pernos autosoldantes NELSON

Por los avances inherentes, el uso de los pernos autosoldables Nelson se ha generalizado en diversas fijaciones usadas en edificios comerciales o industriales, en puentes, en estructuras para plantas eléctricas, en estructuras militares y remodelaciones. Los pernos autosoldables Nelson literalmente anclan otros elementos a la pieza base a trabajar la estructura. Este proceso fué diseñado para proporcionar la máxima resistencia, gracias a que los pernos son realmente más resistentes que la base de metal.
Debido a que los pernos autosoldables pueden ser instalados con una velocidad 3 a 4 veces mayor que con la soldadura a mano, se reduce de forma impresionante el total de horas/hombre requeridas para un trabajo. Al mismo tiempo, los pernos autosoldables eliminan todos los problemas relativos a la perforación de elementos estructurales, al debilitamiento de las piezas a trabajar, al sellado de las perforaciones para evitar filtraciones, etc.
Todos estos factores reducen el costo de la colocación de anclajes en obra. En algunos tipos de construcción, el ahorro es bastante notorio al permitir usar viguetas más ligeras por lo tanto menos costosas, reduciendo al mismo tiempo la altura y el peso total del edificio.

 


 

Los pernos autosoldables son esencialmente un proceso de soldadura de arco eléctrico, utilizando el perno mismo como electrodo. El perno y el casquillo de cerámica (1) son colocados (2) en el aplicador.
La punta del perno es presionada contra la pieza a trabajar (3) y el gatillo es accionado. El arco eléctrico formado entre el perno y la superficie a trabajar, crea un charco de metal derretido que es confinado en el chasquillo de cerámica, quedando el perno materialmente ahogado en el charco (4). El metal se solidifica en una milésima de segundo y el perno queda absolútamente soldado por su base, como se muestra en la ilustración (5). Reguladores de tiempo de uso pesado controlan cada paso del proceso.